Si la ley. El Darwinismo filosófico evolucionó más

     Si tomamos el naturalismo desde delos
aspectos científicos invadiendo la cuentística y la narrativa europea, – de lo
general a lo particular -, la obra de Doña Emilia Pardo Bazán no escapa a las
generales de la ley. El Darwinismo filosófico evolucionó más allá de los lindes
de la imaginación y claro está la literatura se ha abrevado de la inventiva de
la ciencia pura y dura, ahora desde este punto de inflexión toda investigación
persigue un descubrimiento, una revelación de lo que se intuye o especula, pero
que no se conoce, es ahí cuando la deformación de la memoria y el germen del
proceso creativo interviene con los significados y los significantes para
completar los huecos en las teorías. En los cuentos, como en la prosa pardobazanianas,
en muchos relatos siempre hay un misterio a resolver, que afectan las vidas de
los personajes; los objetos perdidos y hallados en situaciones incomodas, las
flores mustias o disecadas que aún desprenden fragancias enervantes que
enloquecen a sus protagonistas, los muebles confeccionados a la medida del
secreto y de sus protectores, – que luego se ven dañados por el negativo
privado y público hecho fotografía, – evidencia fáctica de los hechos acaecidos,
los espacios, los escondrijos donde aparecen las pruebas que modifican
radicalmente las relaciones interpersonales y por ende la vida social, es
entonces que ingresan a escena médicos que diagnostican lo insolucionable y lo
informan en el último minuto, parientes que ejercen violencia silente y
manifiesta hacia la figura femenina. La autora no sólo crea el incendio del
secreto, sino que se convierte en el agua benefactora que los apaga o los
esconde en algún compartimento armado de cerrojos, como en el cuento ¨La llave¨
o en ¨Las medias rojas¨ los entierra, justo como ocurría en la pacata e
hipócrita sociedad de su tiempo. Cada (secreto – secretaires) que Doña Emilia
Pardo Bazán introduce en su relato es un buen comienzo desde como escudriñar y
hacer una lectura de lo no dicho del texto, cada cuento-laberinto es como un
sendero angosto para alcanzar a comprender la epifanía y el compendio de la
denuncia social finisecular decimonónica y los destello de principio del siglo
XX.